Hoy en día no nos preocupamos demasiado por nuestra salud, y es que no prestamos atención a los consejos de los expertos, nos centramos más en nuestro éxito laboral que en gozar de calidad de vida para disfrutarlo. Por ello debemos dar un cambio radical y empezar a dar prioridad a algo que tan sólo se puede perder una vez en la vida.

La boca es la puerta de entrada para la buena o mala salud, y es por ello por lo que es muy importante que garanticemos su cuidado, y es que algo tan sencillo como no masticar correctamente puede acabar convirtiéndose en problemas serios en el futuro, no solo en la zona bucal sino también en el resto del organismo. Por ello, lo mejor que podemos hacer es acudir a Clínica Dental Ibaiondo a través de la cual tenemos acceso a todos los tratamientos para que nos ayuden a disfrutar de una salud mucho más fuerte y duradera.

Qué puede pasar si no nos cuidamos la boca.

Una boca sana es la base principal para disfrutar de una buena salud, y lo cierto es que existen muchos problemas que pueden partir precisamente de un mal cuidado o mala higiene bucal, los cuales son desconocidos por la mayor parte de la población. Por esa razón es esencial que tengamos en cuenta la importancia de garantizar la máxima higiene y sobre todo de resolver cualquier tipo de problema que pueda surgir, como puede ser desde una caries hasta la reposición de una pieza, o incluso el uso de algún dispositivo odontológico que nos ayude a garantizar una buena masticación.

Los problemas en la boca, la mandíbula, digestivos e, incluso, posturales pueden prevenirse respirando o masticando correctamente. Uno de los principales problemas que podemos encontrar si no cuidamos adecuadamente nuestra boca es la aparición del mal aliento, lo que llamamos halitosis. Hay personas que padecen mal aliento y proviene o de la boca o del estómago, y en ambos casos la mayoría de las veces está causado por una mala masticación o incluso por una mala higiene bucal.

También existen otros problemas como las encías inflamadas; lo que llamamos gingivitis, que puede llegar a causar incluso problemas de corazón, con lo cual hay muchos pequeños detalles que, en los casos extremos podrían incluso ser muy graves. Evidentemente no estamos diciendo que si se nos inflaman las encías es que tenemos algún problema cardíaco, sino que el hecho de mantener una mala higiene y un mal cuidado de nuestra boca, hará que con el paso de los años, poco a poco se vaya deteriorando hasta el punto de que puede dar lugar a la aparición de problemas mayores.

Por otra parte también puede empeorar el estado de personas diabéticas, favorece la aparición de artritis e incluso puede llegar a desestabilizar el esternocleidomastoideo y los trapecios con una simple mala oclusión, pero uno de los órganos que más rápidamente se puede ver afectado es precisamente nuestro estómago.
Como decíamos antes, una mala masticación es el comienzo de la aparición de problemas de salud, la cual se puede producir por una desalineación de las piezas dentales e incluso por la falta de alguna de ellas. Esto hace que mastiquemos peor de manera que el bolo alimenticio desciende con alimentos de mayor diámetro del que debería, y esto evidentemente se traduce en que nuestro estómago tendrá que realizar un mayor esfuerzo a la hora de llevar a cabo la digestión.

Si esto ocurre en alguna ocasión, no va a tener un efecto negativo, pero si se produce constantemente y durante varios años, con el paso del tiempo acabaremos segregando una mayor cantidad de jugos gástricos con lo que se puede acabar derivando en la aparición de problemas estomacales incluso crónicos.

Qué podemos hacer para mejorar los hábitos higiénicos bucales.

La solución efectivamente pasa por arreglar todo lo que esté estropeado y por garantizar una buena higiene bucal. Para ello tenemos que acudir a nuestra clínica de confianza, y para mejorar la higiene bucal tan sólo tenemos que cambiar nuestros hábitos y optar por aquellos que garanticen una limpieza mucho más óptima. En este sentido vamos a preocuparnos sobre todo por el tipo de cepillo y pasta dentífrica que vamos a utilizar; en el caso del cepillo deberemos optar por uno de dureza media o suave para evitar dañar la encía, mientras que el dentífrico deberá ser de calidad farmacéutica, para lo cual os aconsejamos que consultéis con vuestro dentista.

También es importante cuidar la alimentación a la vez que deberemos cepillarnos siempre después de cada comida, prestando especial atención al cepillado antes de acostarnos, ya que es el momento en el que las bacterias tienen más movimiento y van a poder proliferar con mayor comodidad. Y por supuesto también es importante que aprendamos a cepillarlos, y es que la mayor parte de personas no lo hacemos de forma correcta. Para realizar un cepillado correcto, al menos deberemos estar dos minutos cepillando nuestros dientes, nunca debemos cepillarnos de forma horizontal ni tampoco de forma vertical continua, sino que cuando limpiemos los dientes superiores lo haremos frotando desde arriba hacia abajo y levantando el cepillo, repitiendo las veces que sea necesario, y en el caso de la parte inferior, cepillamos de abajo hacia arriba, ya que el objetivo es extraer los restos que puedan quedar entre los dientes, si por lo contrario hacemos el movimiento en sentido contrario a la encía lo que vamos a causar es irritación de la misma además de empujar los restos y bacterias hacia el interior. Para completar el cepillado es recomendable el uso de colutorios sin alcohol para no favorecer la aparición de manchas y pasar el hilo dental por todos los diente y llevando el hilo por debajo de la encía.

Estos son básicamente algunos de los consejos que os damos acerca de la higiene dental, pero sobre todo es muy importante que tengáis claro que un buen cuidado de la boca garantiza una mejor calidad de vida y nos ayuda a prevenir muchas enfermedades en el futuro, de manera que os aconsejamos que realicéis una revisión anual que os garantice una vida más larga y sobre todo sin problemas, en Clínica Dental Ibaiondo estamos a vuestra disposición para cualquier consulta.