¿Por qué me tienen que sacar dientes?

La extracción o exodoncia de un diente es el acto de remover un diente de su alveolo, este procedimiento se realiza cuando el diente presenta una erosión severa, está infectado, dañado o ha sufrido algún trauma y no puede repararse por ningún otro medio restaurativo. Por ese motivo, un diente no puede permanecer en boca si corre el riesgo de infectar o deteriorar más piezas.

Hasta hace no mucho, otra situación en la que nos podían aconsejar la extracción de piezas, era en los tratamientos de Ortodoncia, cuando no teníamos espacio en el arco dental, en el que el principal objetivo era crear espacio para una correcta alineación de las piezas dentales.

En caso de no poder salvar el diente y que la única solución sea la extracción, hay que saber que actualmente contamos con una amplia variedad de técnicas dedicadas a la restauración dental, con las que podremos recuperar la estética y los más importante, la funcionalidad. Para ello, en Clínica Dental Ibaiondo contamos con los tratamientos en Implantología, realizados por el cirujano e implantólogo Dr. Peñaranda, un método al que cada día se suma más gente ya que nos proporciona unos resultados excelentes y muy naturales.

Diferentes tipos de extracción

Existen tres tipos: simple, semiquirúrgica y quirúrgica:

  • En la extracción simple el diente ha roto la encía y está fuera, estas son necesarias en caso de erosión, falta de espacio o trauma.
  • En la extracción semiquirúrgica el diente ha roto la encía pero sigue dentro, estas son necesarias en los casos en que las muelas del juicio están asomando pero no terminan de salir y pueden acabar produciendo caries en las piezas adyacentes, o bien le puede acabar saliendo caries en las propias muelas del juicio puesto que debido a su mala posición no podemos realizar un buen cepillado.
  • En la extracción quirúrgica el diente no ha brotado de la encía por lo que se encuentra dentro de esta, también puede darse en casos complicados donde las raíces están muy curvadas y se precisa quitar hueso de alrededor para llegar a ellas.

En cualquier caso se precisa de anestesia para adormecer la zona y que no cause molestias. Durante el proceso se usarán varios tipos de instrumental, un “botador” para soltar el diente del hueso, un “fórceps” para coger la pieza y poder extraerla y una “cucharilla” para limpiar el alveolo de posibles infecciones. En ocasiones es necesario dar algún punto de sutura para ayudar a cicatrizar. Es muy importante prestar atención a las indicaciones post tratamiento para tener una buena recuperación, evitar posibles infecciones y controlar las molestias.

Extracción de las muelas del juicio

La extracción de estas muelas se realiza siempre que den problemas durante la erupción, no solo por las molestias que pueden producir sino porque pueden causar problemas en el resto de los dientes. Las muelas del juicio pueden causar dolor e incomodidad cuando se mueven, empujan a otros dientes o brotan en la boca, pueden producir caries a las piezas que tienen al lado y pueden hacer que el resto de los dientes se desalineen. Pero es importante añadir que se opta por la extracción debido a que estamos ante piezas que no cuentan con ninguna labor estética ni funcional en la actualidad.

Hoy en día, muchos adultos y adolescentes nunca terminan de desarrollar estas muelas o puede que los dientes sean impactados por debajo del borde de las encías y por lo tanto no crezcan. Curiosamente, no todos nacen con las 4 muelas del juicio, algunas personas solo nacen con 2 o 3 mientras que otros nunca desarrollan estas piezas. Es más, el 35% de la población nace sin muelas de juicio.

 

¿Cuánto tiempo dura el dolor de una extracción dental?

Después de haberse sometido a una extracción dental, es normal que tengamos molestias que pueden durar entre un par de días y varias semanas, dependiendo del proceso de recuperación de cada uno. Los síntomas que podemos sufrir son hinchazón, dolor mandibular, rigidez o irritación. Donde tenemos que prestar una rigurosa atención es si el dolor empeora con el paso del tiempo, lo que puede dar lugar a infección del alveolo o alveolitis seca.

 

Es importante asegurarse de que haya una recuperación apropiada para reducir complicaciones que pueden causar aún más dolor. Para ello es muy importante no fumar durante las dos semanas siguientes a la extracción, se recomienda no enjuagarse, ni escupir el día de la intervención y seguir una dieta blanda y templada / fría los primeros días. También podemos tomar algún medicamento que no requiera receta médica para aliviar el dolor.

 

¿Qué es alveolitis seca?

La alveolitis seca (osteítis alveolar) es una enfermedad dental dolorosa, esto ocurre cuando el coágulo sanguíneo que hay en el lugar de la extracción dental no se desarrolla, se desplaza o se disuelve antes de que la herida haya cicatrizado dando lugar a mal aliento, olor y sabor desagradable y dolor intenso pudiendo afectar al oído. La alveolitis seca solo afecta del 2% al 5% de los pacientes que se han sometido a una extracción dental. El dolor y las complicaciones que nacen debido a un alveolo seco son serias, por eso es necesario tomar las precauciones necesarias para prevenirlo. Una alveolitis seca puede formarse incluso días después de una extracción dental.

 

Indicaciones post extracción

  • No enjuagarse ni escupir durante las 24 horas después de la extracción.
  • No fumar durante los 15 días después o hasta que esté completamente cerrado el alveolo.
  • No realizar ejercicio durante las 24 primeras horas para favorecer la cicatrización.
  • Morder una gasa estéril durante 15 minutos, si al retirarla sigue con sangrado abundante colocar otra gasa.
  • Colocarse una bolsa de frío en la zona afectada alternando cada 10 minutos para evitar la inflamación, pudiendo llegar a aparecer un hematoma en la zona afectada.
  • Llevar una dieta blanda y fría los primeros días para que no nos moleste al masticar, el frío favorecerá la cicatrización y la inflamación.
  • Evitar comer por el lado de la extracción.
  • Procurar no acostarse horizontalmente, mantener la cabeza más alzada para evitar el sangrado.
  • Colocar una toalla en la almohada por si sangramos durante la noche.
  • A partir del día siguiente cepillar los dientes con normalidad pasando con mucho cuidado por la zona afectada.
  • Si tenemos algún punto, intentar mantenerlos lo más limpios posible, cepillándolos con suavidad.
  • Ante todo, seguir las indicaciones del doctor y para cualquier duda, contactar con la clínica.