La prevención es el primer escalón dentro de los tratamientos que realizamos en Odontopediatría. La prevención juega un papel fundamental en el estado de la salud bucodental de los niños.

Dentro de los problemas que nos llegan a la consulta destacamos las caries y las maloclusiones:

 

LA CARIES

La caries tiene un origen multifactorial. Necesitamos un huésped susceptible, un aporte de azúcares elevado y una higiene deficiente para que se dé la situación favorable para la proliferación de bacterias que producen la caries.

 

La estructura dental de los dientes decíduos se forma durante el periodo embrionario. Cualquier problema que se produzca durante dicho periodo puede dar lugar a una alteración en los diferentes estratos del diente. Este hecho puede producir una deficiente mineralización dental dando lugar a zonas del diente más susceptibles para albergar las lesiones cariosas.

Cada vez es más frecuente observar manchas blancas o marronáceas ( desde color café con leche a marrón más oscuro) en la superficie dental, que nos indica que se ha producido una alteración durante la formación de la estructura  a ese nivel.

Esta circunstancia no depende de un factor controlable pero si podemos llevar a cabo una serie de medidas para que esas zonas más susceptibles estén controladas.

 

  1. Monitorización de las zonas susceptibles

La primera acción y la más fundamental es acudir a la consulta a una edad temprana. Según los últimos protocolos, se aconseja realizar la primera revisión dental cuando aparezcan los primeros dientes, no más tarde del primer año de vida. Este protocolo se puede consultar en la página Web de la Asociación Española de Odontopediatría.

 

  1. Higiene bucodental

La higiene debe ser minuciosa. Debe realizarse desde la erupción de los primeros dientes. Los niños deben ir cogiendo el hábito de la higiene dental diaria . Poco a poco irán adquiriendo mayor destreza en dicha técnica aunque hasta los 7-8 años el cepillado deberá ser supervisado y complementado por un adulto. Se aconseja el uso de pasta fluorada con una cantidad de alrededor de 1000 ppm de fluor.

 

  1. Hábitos dietéticos

Los  hábitos dietéticos infantiles han ido variando con la incorporación al mercado de productos procesados que requieren menor tiempo de preparación pero que presentan una gran cantidad de azucares refinados en su composición. Aconsejamos revisar los productos que los niños consumen de manera habitual para valorar si es preciso hacer alguna variación en estos alimentos. A modo de ejemplo adjuntamos este cartel de la página sinazucar.org

    4.Hábitos familiares y antecedentes de enfermedad bucodental

 

Es muy importante que desde el núcleo familiar se fomente la importancia de la higiene dental así como de las revisiones periódicas al dentista. Es una manera de que toda la familia presente un estado de salud bucodental adecuado y de evitar las transmisión de bacterias cariógenas entre los convivientes de cada hogar.

 

  1. Aplicación de fluor en barniz en la consulta cada 3-6 meses

 

La acción remineralizante del fluor está avalada por un extenso número de estudios de investigación a nivel mundial. En estos estudios también se destaca el mayor beneficio del flúor tópico con respecto al flúor ingerido que actúa a nivel sistémico. Por todo ello, consideramos una medida preventiva segura la aplicación de flúor tópico( preferentemente en barniz)en las consultas de odontopediatría.

 

 

LAS MALOCLUSIONES

 

Al realizar la exploración clínica de nuestros pacientes pediátricos observamos de manera frecuente alteraciones en la oclusión. Estas maloclusiones pueden surgir o acentuarse debido a hábitos repetitivos y con una duración prolongada a lo largo del día como puede ser la succión digital, el uso prolongado del chupete,..

También puede deberse a una postura oral inadecuada producida por hábitos de interposición lingual entre las dos arcadas, deglución atípica o respiración bucal.

 

Puede que todas estas maloclusiones tengan una base genética pero existe un componente ambiental importante. Es en este último apartado donde podemos incidir y tomar medidas preventivas. A continuación enumeramos algunas de ellas:

– Retirada del chupete hacia los 2 años de edad.

– Intentar evitar de manera precoz el hábito de succión digital.

– En el caso de la deglución atípica, reeducación de la posición de la lengua. Existen ejercicios para ello, la clave está en la constancia. Puede ser de ayuda el trabajo conjunto con un profesional logopeda.

– Descartar problemas del aparato respiratorio o alérgicos que puedan fomentar la respiración bucal. Este tipo de respiración hace que la lengua se encuentre en una posición más baja ocasionando mordidas abiertas u otros tipos de maloclusión que afecte a la relación entre el maxilar y la mandíbula.

-Masticación bilateral alternante:Debemos hacer que las estructuras buco-dentales vayan desarrollándose y para ello debemos «entrenarlas». Uno de los problemas al que nos enfrentamos en este sentido es la consistencia cada vez más blanda de nuestra dieta. Se debe producir una masticación, bilateral, con alimentos de consistencia medio-dura para hacer trabajar a todas las estructuras bucales y estimular su crecimiento.

Llámanos al 94 404 25 55, donde analizaremos tus necesidades y requerimientos para ayudarte a conseguir la sonrisa que siempre has deseado para ti y los tuyos.